Y si las cartas dicen que vas a ser feliz, me rompe los huevos. No, no tengo ganas que seas feliz con otro, las bolas, yo quiero que seas miserable, que tu vida sea un espiral de malas rachas, de desgracias y mala suerte, de destino errante y amargos tragos constantes. Yo quiero ser el oasis, yo quiero que vos estés en el páramo y grites por mi presencia, quiero aparecer y que se acabe todo lo feo, tengo ganas de ser el príncipe del caballo con la espada y la armadura, no quiero ser el ‘pibe bueno’ que te sacó unos pares de besos, quiero ser él, el único, el que pudo todo, el que te limpió la cara, el que lavó tus pies, el que suturó cada herida y el que borró todas las cicatrices. No me banco el puesto mediocre, quiero ser todo, quiero abarcar todo, quiero ser eje, norte y cenit, no me sirve este puesto, no lo soporto. Si vos fueses una botella, yo quiero ser las piedritas, la arena y el agua que te llenen, ocupar cada rincón para completarte, aunque sé que eso no es el amor, sé que es lo que puedo darte. No me importa esperarte, soy paciente como una araña y ambicioso como una araña. Y si me tildan de egoísta, están en lo cierto, porque odio todo lo que se interponga, inclusive el viento, tu voluntad de distancia y tus posibles otras personas.
1 comentario:
a mi me parece que no lo escribiste, que lo copiaste, casi como todo el resto de los post de este blog. arrabalerito@hotmail.com abrazo.
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